MARCOS LEGALES: En 2003 el Gobierno arrancó con la
regulación de los cánones de arrendamiento y durante nueve años, mediante
resoluciones, mantuvo congelados los alquileres en aquellos edificios cuya
construcción era anterior al año 1987. Luego la regulación se ajustó cuando se autorizaron los marcos
legales que permitieron al Estado ampliar el control en el mercado de alquiler.
Efectivamente en 2011 el cerco creció cuando se aprobó la Ley contra los Desalojos
Arbitrarios, que limita la desocupación de las viviendas y que no permite el
desalojo hasta que los inquilinos consigan una unidad habitacional, y la
reforma de la Ley de Arrendamientos Inmobiliarios y sus normas complementarias,
que dejan en manos del Gobierno la fijación de los cánones de arrendamiento, la
revisión de los contratos, la determinación del precio de venta de las casas
alquiladas, además de la evaluación de los proyectos del sector privado. En los
instrumentos legales se detalla que para la estimación de los alquileres está a
cargo de la Superintendencia de Arrendamientos y el cálculo toma en cuenta
cinco aspectos: el precio del metro cuadrado de la vivienda, las dimensiones
del inmueble, la vulnerabilidad sísmica, la depreciación y la región
geográfica.
MERMA LA OFERTA. Las regulaciones que se han establecido al
mercado de alquileres han impactado en la oferta de viviendas para arrendar.
Con la congelación de los cánones, la cantidad de soluciones habitacionales
disponibles para alquilar se redujo y la oferta cayó más luego de la entrada en
vigencia de la Ley contra los Desalojos Arbitrarios y la modificación de la Ley
de Arrendamientos Inmobiliarios, que contempla la fijación de precios y la
revisión de los contratos de arrendamientos, entre otros aspectos. Según datos
del sector inmobiliario, hace 11 años
(antes de la regulación de los cánones de alquiler) se destinaba al
arrendamiento 30% de las viviendas, hoy se orienta cerca de un 3%. El
presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, Aquiles Martini comenta que
"la oferta de viviendas para alquilar es muy baja. Es muy poco lo que se
está arrendando". Aquellas personas que tenían viviendas para alquilar han
optado por venderlas dada las restricciones y ante esa situación, las familias
que no cuentan con los ingresos suficientes para comprar una vivienda, tampoco
tienen la opción de alquilar. Para los
representantes del sector inmobiliario, los ajustes legales que se han
realizado al mercado de arrendamiento han creado más barreras para los que
necesitan una solución habitacional.
PRECIOS: Al igual que sucede con el mercado de venta de
viviendas, la menor cantidad de unidades disponibles para arrendar impacta en
los precios. Aunque la Ley de Arrendamientos señala que la Superintendencia
Nacional de Arrendamientos tiene que revisar los contratos y fijar las rentas
que se cobrarán, no todos los propietarios han consignado los contratos ante el
organismo. De acuerdo al marco legal, para determinar el alquiler se toman en
cuenta varios parámetros y uno de ellos es el precio del metro cuadrado de las
viviendas. En la escala elaborada por el Ministerio de la Vivienda en noviembre
del pasado año se indica que los precios del metro cuadrado de las viviendas
multifamiliares será mínimo de 3.380 bolívares y máximo de 8.430 bolívares. Sin
embargo, el comportamiento del mercado es diferente. Aquellos que deciden
arrendar también están tomando como parámetro el mercado paralelo de divisas,
por tal motivo, se genera una distorsión de precios. Por ejemplo en el Área
Metropolitana de Caracas, se tiene que en algunas zonas los arrendamientos de
las viviendas pueden estar entre 10.000 y 20.000 bolívares, en otras pueden oscilar entre 40.000 y 75.000
bolívares, y existen casos en los cuales las rentas pueden ser 100.000
bolívares.
Fuente: El UniversalEL UNIVERSAL
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